Un ciclo de meditación para limpiar nuestras relaciones de exigencias, apegos y películas mentales.
Acabamos de dejar atrás la intensidad de las fiestas, los mesones y las reuniones familiares. Es el momento perfecto para hacer «limpieza de primavera», pero no en los armarios, sino en nuestras relaciones.
Mantener la paz cuando meditamos a solas en nuestra habitación es relativamente fácil. El verdadero reto de la práctica espiritual llega cuando nuestra pareja tiene un mal día, cuando un amigo nos decepciona o cuando un familiar nos saca de quicio. ¿Por qué sufrimos tanto con las personas que más queremos? En la mayoría de los casos, la culpa no la tiene la convivencia, sino nuestras propias expectativas y apegos.
En este nuevo ciclo de tres semanas, basado en la psicología budista, aprenderemos a relacionarnos desde la libertad, soltando el control y descubriendo cómo querer de una forma mucho más sana y relajada.
Programa del ciclo:
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Lunes 16 de marzo | No te montes películas: Cómo querer a las personas reales (y no a las de tu cabeza). Descubriremos cómo hacemos un «casting mental» y exigimos a los demás que sigan nuestro guion. Hablaremos de la trampa de exigir telepatía («si me quisiera, sabría lo que me pasa») y aprenderemos a soltar nuestras expectativas para dejar de frustrarnos.
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Lunes 23 de marzo | Querer no es poseer (Amor puro vs. Apego). Desmontaremos el mito de que necesitar al otro es amor. Aprenderemos la diferencia radical entre el amor (desear que el otro sea feliz) y el apego (exigir que el otro me haga feliz a mí). Veremos cómo querer con la mano abierta, sin asfixiar.
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Lunes 30 de marzo | El botiquín de urgencias (Paciencia cuando saltan chispas). Por muy bien que queramos, los roces van a existir. En esta última sesión aprenderemos a soltar el orgullo de «tener la razón» y descubriremos el perdón como una herramienta para quitarnos nosotros mismos el peso de la mochila, sin quemar la relación.
Acompáñanos a descubrir que las relaciones humanas no tienen por qué ser un campo de batalla.